jueves, 2 de abril de 2009

Bésame mucho



Este blog no tiene mucho tiempo de vida, y he de decir que no me decidía a iniciarlo porque me temía lo que ha ocurrido: que he estado muchos días sin poder hacer niguna entrada. El motivo es el mismo que el que me llevó a tener un blog: mi bebé. Tengo un niño pequeño, de 7 meses, lo que me limita un poco a la hora de gestionar un tiempo libre que ahora resulta inexistente, así que pensé que un blog podría ser una buena manera de relacionarme y de abrir una ventana al mundo; pero también sabía que habría muchas ocasiones en las que se me ocurrirían entradas que hacer y no encontraría el momento para ello. Pues bien, cuando siento que la situación empieza a superarme releo un libro que cualquiera que vaya a tener un hijo debería leer: "Bésame mucho" de Carlos González. Este libro te explica que todo aquello que de manera natural y espontánea te apetece hacer con tu hijo (abrazarlo, cogerlo en brazos, besarlo, acunarlo, consolarlo y no dejar que llore...) no es "malo" sino todo lo contrario. Frente a otros libros que hablan de los niños como el enemigo que siempre intenta fastidiarte y te enseñan métodos de adiestramiento más propios de ratas de laboratorio, Carlos González te explica con ejemplos muy ilustrativos el por qué un niño hace lo que hace y te ayuda a comprenderle mejor, a ver sus razones, que muchas veces pueden ser tan legítimas o más que las de un adulto. Así, sólo me queda decir que, a pesar de lo agotador que en ocasiones puede resultar (basta con mirar la hora en la que he tenido que hacer esta entrada), tener un hijo es una experiencia única y maravillosa (no quería utilizar esta expresión tan típica, pero es que es así).

3 comentarios:

Wunderk dijo...

Como bien dices, Kal-El, podrá parecer un tópico pero es que es así, es la mejor experiencia, es lo mejor que te regala la vida, un auténtico privilegio.

Gracias por la recomendación y ánimo con el blog que tiene muy buena pinta (ay, dichoso tiempo...)

JuanRa Diablo dijo...

Felicidades por esos 7 meses de felicidad.
Comparto esos sentimientos de los que hablas. Yo tengo dos.

Un saludo desde Yecla

Kal-El dijo...

Siempre oía decir a los recién estrenados padres que era algo que no se podía explicar. Y es cierto. Ahora, cuando veo a otros padres con sus niños no puedo evitar observar sus gestos, sus caras de satisfacción al mirar a sus pequeños, y entonces siento que compartimos algo muy especial, como sé que lo hago con vosotros a la vista de vuestros comentarios, Wunderk y JuanRa Diablo. Gracias por los ánimos.